Partes del cuerpo

Ejercicios para la pelvis antevertida: guía útil

Ejercicios para la pelvis antevertida: estira flexores de cadera y fortalece glúteos y abdomen con indicaciones paso a paso y una rutina de 15 min.

Los mejores ejercicios para la pelvis antevertida combinan estiramiento y fuerza. Estira los flexores de cadera con estiramientos de psoas y cuádriceps de rodillas, y luego activa los músculos que basculan la pelvis hacia atrás con retroversiones pélvicas, puentes de glúteo y dead bugs. Haz la rutina cuatro o cinco veces por semana durante al menos seis semanas.

Si miras de perfil a alguien con una anteversión pélvica pronunciada, casi siempre verás la misma imagen: la línea del cinturón se inclina hacia abajo por delante, la zona lumbar se curva hacia dentro más de la cuenta y tanto la barriga como los glúteos sobresalen. Mucha gente se da cuenta por primera vez en fotos, o cuando nota la parte baja de la espalda cansada tras pasar mucho rato de pie.

Una ligera inclinación hacia delante es totalmente normal. En un estudio con 120 adultos jóvenes sanos, el 85 % de los hombres y el 75 % de las mujeres se ponían de pie con cierto grado de anteversión pélvica, y solo una pequeña minoría tenía una posición neutra o retrovertida.1 Por lo tanto, el objetivo no es forzar la pelvis hasta dejarla perfectamente horizontal. La meta es ganar suficiente movilidad en las caderas y fuerza alrededor de la pelvis para poder moverla libremente y elegir una postura cómoda.

En esta guía te explicamos qué causa una inclinación exagerada y te proponemos siete ejercicios con su colocación exacta, claves posturales, tiempos de mantenimiento y errores más comunes.

Kneeling Psoas
The kneeling psoas stretch lengthens the hip flexors that pull the front of the pelvis down

Qué es la anteversión pélvica

La pelvis puede rotar hacia delante y hacia atrás sobre las articulaciones de la cadera. En una anteversión pélvica, la parte frontal de la pelvis cae hacia abajo y la trasera se eleva. Como la columna lumbar se apoya directamente sobre la pelvis, esto también aumenta la curvatura de la parte baja de la espalda.

Los músculos situados a los cuatro lados de la pelvis controlan esta postura:

Cuando los flexores de la cadera están rígidos por pasar muchas horas sentados y los glúteos y la parte inferior del abdomen apenas trabajan, el equilibrio se altera. La pelvis se queda adelantada en reposo y es posible que te cueste vascularla hacia atrás incluso intentándolo a conciencia.

Una autoevaluación rápida

Ponte de pie con la espalda apoyada contra la pared y los talones a unos 5 cm de ella. La cabeza, la parte superior de la espalda y los glúteos deben tocar la pared. Pasa una mano por el hueco que queda detrás de la zona lumbar.

Esto es solo una comprobación orientativa, no un diagnóstico. Tu complexión, el volumen de los glúteos y la curvatura natural de tu columna influyen en lo que palpas.

Parte 1: Estiramientos para la parte anterior de la cadera

Empieza por los estiramientos. Si los flexores de la cadera están rígidos, te costará más notar el trabajo de fuerza en los lugares adecuados.

1. Estiramiento del psoas en el suelo (en posición de zancada)

Zonas clave: psoas, ilíaco, parte anterior de la cadera, lateral del tronco

Colocación:

  1. Arrodíllate sobre una esterilla con una toalla doblada debajo de la rodilla trasera.
  2. Da un paso adelante con el pie derecho de modo que ambas rodillas formen un ángulo de unos 90 grados.
  3. Levanta el brazo izquierdo por encima de la cabeza y apoya la mano derecha en la cadera.

Claves:

Duración: de 45 a 60 segundos por lado, dos series.

Error común: empujar la pelvis muy hacia delante y arquear la zona lumbar. Al hacer esto, el estiramiento deja de incidir en la cadera y se traslada a la columna, justo el patrón que intentamos corregir.

Más fácil: no levantes el brazo y mantén ambas manos en las caderas. Más difícil: coloca el pie trasero sobre un escalón bajo para sumar intensidad en la parte delantera del muslo.

Bascular la pelvis marca la diferencia. En un ensayo cruzado de 2024 con 26 adultos activos, un estiramiento en zancada en el suelo con retroversión pélvica redujo la resistencia pasiva de los flexores de cadera de forma más eficaz que la versión estándar en la que solo se empujan las caderas hacia delante.2

2. Estiramiento de cuádriceps en el suelo

Zonas clave: recto femoral, flexores de la cadera

El recto femoral cruza tanto la cadera como la rodilla, así que requiere un estiramiento en el que la rodilla se flexione mientras la cadera se mantiene extendida.

Colocación:

  1. Empieza en la misma posición de zancada en el suelo, con el pie derecho adelantado.
  2. Lleva la mano izquierda hacia atrás y agárrate el tobillo izquierdo o el empeine.
  3. Apoya la mano derecha sobre la rodilla delantera para mantener el equilibrio.

Claves:

Duración: de 30 a 45 segundos por lado.

Error común: dejar que la zona lumbar se arquee a medida que el talón se acerca. Si te pasa, aleja un poco el talón del glúteo hasta que consigas mantener la pelvis en retroversión.

Más fácil: pasa una correa o una toalla alrededor del tobillo si no llegas a cogértelo. Más difícil: haz el estiramiento apoyando el pie trasero contra la pared o el sofá (couch stretch). En nuestra guía de estiramientos de cuádriceps te lo explicamos al detalle.

Kneeling Quad
Hold the back ankle and keep the pelvis tucked to stretch the rectus femoris

3. Postura del niño para la zona lumbar

Zonas clave: extensores lumbares

Los músculos de la zona lumbar también tiran de la pelvis hacia delante. Un estiramiento relajado en flexión les da un respiro.

Colocación: ponte de rodillas, lleva las caderas hacia los talones, estira los brazos hacia delante y apoya la frente en el suelo o sobre un cojín.

Claves: respira despacio llevando el aire hacia la parte posterior de las costillas. Deja que la zona lumbar se redondee suavemente con cada exhalación.

Duración: 60 segundos.

Más fácil: pon un cojín entre los muslos y las pantorrillas si las caderas no te llegan cómodamente a los talones.

Parte 2: Trabajo de fuerza para la parte posterior de la pelvis y el core

El estiramiento te da más rango de movimiento. El trabajo de fuerza te enseña a utilizarlo. De aquí procede la mayor parte de los cambios duraderos.

4. Báscula pélvica en el suelo

Zonas clave: parte inferior del abdomen, control de la posición de la pelvis

Este movimiento es la base para dominar todos los demás ejercicios de esta sección.

Colocación: túmbate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies planos en el suelo, separados a la anchura de las caderas. Apoya los brazos a los lados del cuerpo.

Cómo se hace:

  1. Exhala y lleva suavemente el ombligo hacia la columna.
  2. Bascula la pelvis de forma que la zona lumbar quede totalmente pegada a la esterilla. El coxis se despegará un poco del suelo.
  3. Aguanta durante una respiración completa y luego relaja hasta recuperar un pequeño arco natural.

Repeticiones: 2 series de 10 a 12, a ritmo lento.

Error común: empujar con las piernas o apretar los glúteos con tanta fuerza que levantes la pelvis entera del suelo. El movimiento debe nacer sobre todo de la parte inferior del abdomen.

Más difícil: mantén la posición con la espalda pegada durante 10 segundos mientras respiras con normalidad.

Pelvic Tilt Press
The pelvic tilt press teaches you to move the pelvis with your abdominals

5. Puente de glúteos

Zonas clave: glúteos, isquiotibiales

Colocación: la misma posición inicial que en la báscula pélvica.

Cómo se hace:

  1. Haz primero una báscula pélvica para que la zona lumbar quede plana.
  2. Mantén esa posición y empuja con los talones para elevar las caderas hasta que el cuerpo dibuje una línea recta desde las rodillas hasta los hombros.
  3. Aprieta los glúteos arriba durante dos segundos y desciende vértebra a vértebra.

Repeticiones: 3 series de 10 a 12.

Error común: subir demasiado y arquear la zona lumbar arriba. Detén el movimiento cuando las caderas queden alineadas con las rodillas y los hombros.

Más fácil: sube solo hasta la mitad del recorrido. Más difícil: puente de glúteos a una pierna, con la otra estirada hacia el techo. Nuestra guía de estiramientos de glúteos te enseña a mantener estos músculos ágiles a medida que ganan fuerza.

6. Dead bug

Zonas clave: musculatura profunda del abdomen, control de la pelvis durante el movimiento de las piernas

Colocación: túmbate boca arriba con los brazos extendidos hacia el techo. Eleva las rodillas sobre las caderas manteniéndolas dobladas a 90 grados.

Cómo se hace:

  1. Presiona suavemente la zona lumbar contra el suelo.
  2. Baja despacio el brazo derecho hacia atrás por encima de la cabeza y estira la pierna izquierda hacia el suelo al mismo tiempo.
  3. Para justo antes de que la zona lumbar empiece a despegarse. Vuelve al centro y cambia de lado.

Repeticiones: de 2 a 3 series de 6 a 8 por lado.

Error común: moverse rápido o bajar la pierna demasiado. Si la zona lumbar se arquea y se separa de la esterilla, el abdomen deja de hacer su trabajo.

Más fácil: mantén la rodilla doblada y baja solo a tocar el suelo con el talón. Más difícil: mantén la posición extendida durante 5 segundos en cada repetición.

Dead Bug
Keep your lower back in contact with the floor as the opposite arm and leg lower

7. Bird dog

Zonas clave: glúteos, extensores de la espalda, estabilidad del tronco

Colocación: colócate en cuadrupedia, con los hombros justo encima de las muñecas y las caderas sobre las rodillas.

Cómo se hace:

  1. Activa ligeramente el abdomen.
  2. Estira el brazo derecho hacia delante y la pierna izquierda hacia atrás hasta que ambos queden paralelos al suelo.
  3. Mantén de 3 a 5 segundos, vuelve al inicio y cambia de lado.

Repeticiones: 2 series de 8 por lado.

Error común: levantar la pierna demasiado alto, lo que arquea la zona lumbar e inclina la pelvis hacia delante. Imagina que llevas un vaso de agua apoyado en la parte baja de la espalda y no se puede volcar.

Cuánto tardarás en notar los cambios

Lo normal es que sientas las caderas más sueltas durante las dos primeras semanas. Que el cambio se aprecie a simple vista al ponerte de pie lleva más tiempo; de hecho, para muchas personas la principal mejora es el control motor más que un cambio radical en su postura en reposo.

Los estudios sobre los efectos del estiramiento por sí solo ofrecen resultados dispares. En un ensayo aleatorizado con 82 adultos mayores sanos, un programa de 10 semanas con estiramientos de los flexores de la cadera dos veces al día aumentó la extensión pasiva de cadera. Quienes partían de una extensión limitada al caminar también lograron dar pasos más largos y extender más la cadera.3 Estirar mejoró el rango de la articulación, pero los autores no observaron el mismo cambio claro en la inclinación pélvica en todo el grupo. Esta es una buena razón para combinar siempre los estiramientos con ejercicios de fuerza y no depender únicamente de la flexibilidad.

Un plan práctico:

Rutina de 15 minutos para la anteversión pélvica

  1. Báscula pélvica: 1 serie de 12 repeticiones para calentar
  2. Estiramiento del psoas en el suelo: 45 segundos por lado
  3. Estiramiento de cuádriceps en el suelo: 30 segundos por lado
  4. Puente de glúteos: 3 series de 10
  5. Dead bug: 2 series de 6 por lado
  6. Bird dog: 2 series de 8 por lado
  7. Estiramiento del psoas en el suelo: 45 segundos por lado, segunda ronda
  8. Postura del niño: 60 segundos

Si prefieres una sesión guiada paso a paso, la rutina Pelvic Tilt Reset sigue una secuencia similar con temporizador incorporado. Si buscas un estímulo extra de core, añade Posture Reset: Core Support dos días por semana. Y si tus caderas siguen sintiéndose rígidas, la rutina Hip Flexibility Builder dedica más tiempo a la parte anterior y posterior de la articulación.

Hábitos diarios que te ayudarán

Los ejercicios funcionan mucho mejor cuando el resto de tu día suma a su favor:

Cuándo conviene tener precaución

La gran mayoría de las personas puede hacer estos ejercicios con total seguridad. Ten más cuidado, o consulta antes a un profesional de la salud, si te encuentras en alguna de estas situaciones:

Acude a un fisioterapeuta o al médico si tu dolor de espalda no mejora tras cuatro a seis semanas de práctica constante, o si va a más. Para cuidar la espalda de forma general, nuestra guía sobre estiramientos para el dolor lumbar te ofrece más opciones.

Puntos clave

Preguntas frecuentes

¿Se puede corregir la anteversión pélvica con ejercicio?

El ejercicio puede mejorar el rango de movimiento de tu pelvis y tu capacidad para controlarla. No va a cambiar la estructura de tus huesos, y una cierta inclinación hacia delante es perfectamente normal. La mayoría de las personas que combinan estiramientos de flexores con fortalecimiento de glúteos y abdomen durante seis semanas o más comprueban que pueden colocarse en una postura más neutra sin apenas esfuerzo.

¿Con qué frecuencia debería hacer estos ejercicios?

Haz los estiramientos a diario si pasas muchas horas al día sentado, ya que solo te llevarán unos minutos. Los ejercicios de fuerza puedes hacerlos de cuatro a cinco veces por semana. La musculatura necesita descanso, pero la regularidad importa mucho más que hacer sesiones maratonianas. Una rutina de 15 minutos practicada con constancia da mucho mejor resultado que una sola sesión larga a la semana.

¿Tener anteversión pélvica causa dolor lumbar?

No siempre. Muchísima gente con una inclinación visible hacia delante no tiene la más mínima molestia. En otros casos, una anteversión marcada sumada a un abdomen débil y a muchas horas de pie puede hacer que la zona lumbar se sobrecargue o se fatigue. Si tu dolor de espalda es intenso, constante o se irradia hacia la pierna, consulta a un profesional antes de asumir que el problema es solo tu postura.

¿Debería dejar de hacer sentadillas o peso muerto si tengo anteversión pélvica?

No. Las sentadillas y los pesos muertos fortalecen los glúteos y los isquiotibiales, que ayudan precisamente a controlar la pelvis. Céntrate en mantener las costillas bajas y la columna lumbar neutra en cada repetición, utilizando un peso que domines sin problemas. Si notas que el esfuerzo se te va casi entero a los lumbares, baja la carga y practica antes el puente de glúteos para aprender a activar bien los glúteos.

Referencias


  1. Herrington L. (2011). Assessment of the degree of pelvic tilt within a normal asymptomatic population. Manual Therapy, 16(6), 646-648. PubMed ↩︎

  2. González-de-la-Flor Á, Cotteret C, García-Pérez-de-Sevilla G, Domínguez-Balmaseda D, Del-Blanco-Muñiz JÁ. (2024). Comparison of two different stretching strategies to improve hip extension mobility in healthy and active adults: a crossover clinical trial. BMC Musculoskeletal Disorders, 25(1), 853. PubMed ↩︎

  3. Watt JR, Jackson K, Franz JR, Dicharry J, Evans J, Kerrigan DC. (2011). Effect of a supervised hip flexor stretching program on gait in elderly individuals. PM&R, 3(4), 324-329. PubMed ↩︎

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