Sobre esta rutina para la anteversión pélvica
La anteversión pélvica desencadena una serie de problemas posturales, desde dolor lumbar hasta rigidez en los flexores de la cadera. Esta rutina de reajuste se centra específicamente en los desequilibrios que hacen que tu pelvis se incline hacia delante, combinando estiramientos para los músculos acortados con activación para los más débiles.
Qué trabaja esta rutina
Este reajuste aborda los desequilibrios musculares que causan la anteversión pélvica. Estirarás los flexores de la cadera y los cuádriceps que tiran de tu pelvis hacia delante, activarás los glúteos y los abdominales que ayudan a mantener una alineación neutra, y reforzarás la postura correcta de la pelvis mediante ejercicios de báscula pélvica.
Qué incluye
Esta rutina de siete minutos incluye once ejercicios centrados específicamente en la alineación pélvica. La secuencia empieza y termina con ejercicios de báscula pélvica y puentes de glúteo, enmarcando los estiramientos que te darán la amplitud necesaria para lograr una postura neutra.
Para quién es esta rutina
Esta rutina es ideal para cualquier persona que tenga una curvatura lumbar excesiva debido a la anteversión pélvica. Es muy útil para quienes trabajan sentados y tienen los flexores de la cadera acortados, para deportistas cuya postura se ha desplazado hacia delante y para cualquiera que sufra molestias lumbares por una mala alineación de la pelvis.
Consejos para obtener los mejores resultados
Durante los ejercicios de báscula pélvica, concéntrate de verdad en aplanar la zona lumbar contra el suelo. Esa sensación de retroversión pélvica es exactamente la postura que intentas entrenar. Los estiramientos te dan la libertad de movimiento para adoptar una posición neutra, pero el trabajo de activación le enseña a tu cuerpo a utilizarla.

Báscula pélvica
Duración: 0:15
Usa una suave inclinación de la pelvis para enseñar a tu zona lumbar a relajarse y a tu abdomen a activarse.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Túmbate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo.
- Activa el abdomen para inclinar la pelvis hacia arriba y presionar la zona lumbar contra la esterilla.
- Mantén los brazos relajados a los lados y aguanta la postura durante una respiración antes de soltar.
Consejos
- Lleva el ombligo hacia la columna para iniciar el movimiento.
- Deja los glúteos relajados para que el esfuerzo venga del abdomen.
Ajustes
- Haz este mismo movimiento de pie con la espalda apoyada en la pared si el suelo te resulta incómodo.

Puente
Duración: 0:15
Elévate en un puente firme para despertar los glúteos y los isquiotibiales mientras le das a tu columna un estiramiento agradable.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas, los pies al ancho de las caderas y los brazos relajados a los lados.
- Empuja con ambos talones para levantar las caderas, creando una línea recta desde las rodillas hasta los hombros.
- Mantén la elevación con los glúteos activados y respira hacia las costillas antes de bajar con control.
Consejos
- Aprieta los glúteos en la parte superior para que el esfuerzo se quede en la parte posterior en lugar de en la zona lumbar.
- Mantén las costillas hacia abajo y el core activado para evitar arquearte en exceso.
Ajustes
- Levanta las caderas solo hasta la mitad si prefieres una opción más suave.
- Apoya la cabeza sobre una toalla doblada si tu cuello necesita un poco más de soporte.

Rodillas al pecho
Duración: 0:30
Abraza las rodillas contra el pecho para liberar la zona lumbar y estirar suavemente las caderas.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Túmbate boca arriba con las piernas estiradas y los brazos a los lados.
- Flexiona ambas rodillas y llévalas hacia el pecho.
- Rodea las espinillas con los brazos y abraza las rodillas hacia ti, respirando profundamente.
Consejos
- Deja que la cabeza y el cuello descansen relajados en el suelo.
- Mantén la zona lumbar presionando suavemente contra la esterilla.
Ajustes
- Agárrate por detrás de los muslos en lugar de las espinillas si te resulta más cómodo.

Rodilla al pecho
Duración: 1:00
Abraza una rodilla hacia el pecho para aliviar la tensión en la zona lumbar y las caderas.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Túmbate boca arriba con las piernas extendidas y los brazos a los lados.
- Dobla una rodilla y llévala hacia el pecho, agarrando la espinilla con ambas manos.
- Tira suavemente de la rodilla para acercarla mientras mantienes la pierna contraria estirada y relajada.
Consejos
- Relaja la cabeza y el cuello en el suelo.
- Mantén las caderas alineadas y la zona lumbar apoyada.
Ajustes
- Sujeta la parte posterior del muslo o usa una toalla alrededor de la rodilla si te cuesta llegar a la espinilla.

Estiramiento de cuádriceps tumbado
Duración: 1:00
Estira los cuádriceps tumbándote de lado para poder relajarte y dejar que el músculo se alargue.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Túmbate sobre un lado con las piernas extendidas y los pies superpuestos.
- Dobla la rodilla de arriba, llevando el talón hacia el glúteo, y sujeta el tobillo con la mano.
- Mantén los muslos alineados mientras acercas suavemente el talón y respiras acompañando el estiramiento.
Consejos
- Empuja las caderas ligeramente hacia adelante para profundizar en el estiramiento.
- Dobla un poco la pierna de abajo para tener más estabilidad.
Ajustes
- Pasa una correa o una toalla alrededor del pie si te cuesta llegar con la mano.

Zancada
Duración: 1:00
Baja hacia una zancada con la rodilla apoyada para estirar los flexores de la cadera y alargar la parte frontal de tu cuerpo.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Empieza de rodillas y da un paso hacia adelante, apoyando el pie plano frente a ti.
- Empuja las caderas hacia adelante mientras levantas ambos brazos por encima de la cabeza.
- Eleva el pecho y estírate hacia el techo mientras respiras profundamente.
Consejos
- Mantén la rodilla delantera alineada sobre el tobillo para tener más estabilidad.
- Presiona el empeine del pie trasero contra el suelo para activar esa pierna.
- Mantén el torso erguido para evitar sobrecargar la zona lumbar.
Ajustes
- Apoya las manos en el muslo delantero si levantar los brazos te resulta muy intenso.
- Coloca una toalla o un cojín debajo de la rodilla trasera para estar más cómodo.
- Agárrate a una pared o a una silla si necesitas ayuda con el equilibrio.

Gato-vaca
Duración: 0:30
Fluye entre las posturas del gato y la vaca para movilizar la columna y liberar la rigidez con cada respiración.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Empieza a gatas, con las muñecas justo debajo de los hombros y las rodillas debajo de las caderas.
- Inhala mientras bajas el abdomen, elevas el pecho y miras hacia el frente o ligeramente hacia arriba.
- Exhala mientras redondeas la espalda, llevas el ombligo hacia el techo y acercas la barbilla al pecho.
- Sigue alternando entre ambas posturas al ritmo de tu respiración.
Consejos
- Muévete despacio para que cada vértebra reciba su momento de atención.
Ajustes
- Mantén la cabeza en una posición más neutral si prefieres no forzar el cuello.

Mariposa
Duración: 0:30
Entra en la postura de la mariposa para abrir las caderas y las ingles mientras respiras para relajar los músculos tensos.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Siéntate con la espalda recta y las piernas estiradas, luego dobla las rodillas y junta las plantas de los pies.
- Sujeta los pies o los tobillos y deja que las rodillas caigan hacia los lados.
- Empuja las rodillas suavemente hacia el suelo mientras mantienes la columna alargada.
Consejos
- Usa los codos para empujar los muslos hacia abajo solo si te resulta cómodo.
- Eleva el pecho y evita arquear la espalda.
Ajustes
- Coloca cojines debajo de los muslos si tus caderas necesitan más apoyo.
- Siéntate sobre una manta doblada para elevar la pelvis y estar más cómodo.

Figura de cuatro tumbado
Duración: 1:00
Relájate en la figura de cuatro tumbado para liberar la tensión de los glúteos y aliviar la zona lumbar.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Túmbate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo.
- Cruza un tobillo sobre el muslo contrario, justo por encima de la rodilla.
- Levanta la pierna de abajo, entrelaza las manos detrás del muslo y tira suavemente de las piernas hacia el pecho.
Consejos
- Relaja la cabeza y los hombros en el suelo.
- Mantén la zona lumbar presionando suavemente contra la esterilla.
Ajustes
- Pasa una correa por detrás del muslo si te cuesta llegar con las manos.
- Deja el pie de abajo apoyado en el suelo para un estiramiento más suave.

Báscula pélvica
Duración: 0:15
Usa una suave inclinación de la pelvis para enseñar a tu zona lumbar a relajarse y a tu abdomen a activarse.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Túmbate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo.
- Activa el abdomen para inclinar la pelvis hacia arriba y presionar la zona lumbar contra la esterilla.
- Mantén los brazos relajados a los lados y aguanta la postura durante una respiración antes de soltar.
Consejos
- Lleva el ombligo hacia la columna para iniciar el movimiento.
- Deja los glúteos relajados para que el esfuerzo venga del abdomen.
Ajustes
- Haz este mismo movimiento de pie con la espalda apoyada en la pared si el suelo te resulta incómodo.

Puente
Duración: 0:15
Elévate en un puente firme para despertar los glúteos y los isquiotibiales mientras le das a tu columna un estiramiento agradable.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas, los pies al ancho de las caderas y los brazos relajados a los lados.
- Empuja con ambos talones para levantar las caderas, creando una línea recta desde las rodillas hasta los hombros.
- Mantén la elevación con los glúteos activados y respira hacia las costillas antes de bajar con control.
Consejos
- Aprieta los glúteos en la parte superior para que el esfuerzo se quede en la parte posterior en lugar de en la zona lumbar.
- Mantén las costillas hacia abajo y el core activado para evitar arquearte en exceso.
Ajustes
- Levanta las caderas solo hasta la mitad si prefieres una opción más suave.
- Apoya la cabeza sobre una toalla doblada si tu cuello necesita un poco más de soporte.
Una pelvis en equilibrio
Ponte de pie y nota cómo tu pelvis se asienta de forma más equilibrada bajo tu columna. Así es como se siente una alineación neutra.
Practica este reajuste a diario si la anteversión pélvica es un problema persistente para ti. El trabajo constante reeduca tanto la flexibilidad como los patrones motores necesarios para lograr una mejora duradera.

