Sobre esta rutina extendida para después de correr
Después de las tiradas largas, tus músculos necesitan algo más que un estiramiento rápido. Las investigaciones indican que estirar después del ejercicio mientras los músculos están calientes puede ayudar a reducir las lesiones musculotendinosas y favorecer la recuperación.1 Esta rutina extendida para después de correr le da a tus piernas la atención profunda que merecen, centrándose en los cuádriceps, gemelos, isquiotibiales y caderas, que son los que más trabajan al correr.
Qué trabaja esta rutina
Correr crea patrones de tensión específicos. Tus cuádriceps y flexores de cadera se acortan por el movimiento repetitivo, tus gemelos se fatigan por el impulso y tus isquios y glúteos trabajan horas extra en las cuestas. Esta rutina aborda todas estas zonas con estiramientos diseñados para la recuperación del corredor.
Qué incluye
Esta rutina de ocho minutos incluye siete estiramientos centrados por completo en el tren inferior. Empezarás con posturas de pie mientras aún tienes buen equilibrio, y luego pasarás al suelo para liberar más a fondo la cadera y los isquios. La progresión sigue justo lo que más necesitan los corredores.
Quién debería probarla
Esta rutina es ideal después de carreras de media y larga distancia, entrenamientos de tempo, o cualquier sesión de running que te deje las piernas cargadas. Si estás entrenando para una carrera o corres con frecuencia, esta rutina extendida te ayudará a recuperarte mejor entre sesiones.
Consejos para obtener los mejores resultados
Haz esta rutina justo después de correr, mientras tus músculos aún están calientes. La temperatura elevada de los tejidos hace que los estiramientos sean más efectivos y ayuda a prevenir la rigidez que puede aparecer si te saltas los cuidados post-carrera.

Estiramiento de cuádriceps de pie
Duración: 1:00
Ponte de pie y tira del talón hacia el glúteo para estirar la parte frontal del muslo y los flexores de la cadera.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Ponte de pie con los pies separados al ancho de las caderas.
- Dobla una rodilla llevando el talón hacia el glúteo y agárrate el tobillo con ambas manos.
- Tira suavemente del talón para acercarlo, manteniendo las rodillas juntas y las caderas alineadas.
Consejos
- Activa el abdomen para ayudarte a mantener el equilibrio.
- Mantén la pierna de apoyo ligeramente doblada y evita arquear la espalda.
Ajustes
- Apóyate en una pared o silla si necesitas ayuda con el equilibrio.
- Pasa una correa o toalla alrededor del pie si te cuesta llegar al tobillo.
- Estira el brazo libre hacia un lado para tener más estabilidad.

Flexión hacia delante con piernas separadas
Duración: 0:30
Flexiónate hacia delante con las piernas separadas para estirar los isquiotibiales, las caderas y la zona lumbar.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Ponte de pie con las piernas bien separadas y los dedos de los pies apuntando hacia delante.
- Flexiónate desde las caderas hacia delante, bajando el torso hacia las piernas.
- Relaja la cabeza, el cuello y los brazos, intentando apoyar las palmas de las manos en el suelo.
Consejos
- Alarga la columna mientras te flexionas.
- Mantén las piernas estiradas, pero evita bloquear las rodillas.
- Sujétate los tobillos y acerca la cabeza si quieres un estiramiento más profundo.
Ajustes
- Apoya las manos en las espinillas o en bloques si no llegas cómodamente al suelo.

Estiramiento de gemelo en pared
Duración: 1:00
Inclínate contra la pared para estirar los gemelos y los tobillos con una sensación de firmeza y control.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Ponte de pie frente a una pared a la distancia de un brazo y apoya las manos a la altura de los hombros.
- Da un paso atrás con un pie, manteniendo los dedos hacia delante y el talón bien apoyado.
- Dobla la rodilla delantera manteniendo la pierna trasera estirada e inclínate hacia la pared para sentir el estiramiento en el gemelo.
Consejos
- Mantén el talón trasero anclado al suelo para un mejor estiramiento.
- Alarga la espalda y relaja los hombros al inclinarte.
Ajustes
- Acerca el pie trasero a la pared si el estiramiento es demasiado intenso.

Zancada lateral
Duración: 1:00
Baja a una zancada lateral para estirar las ingles y los isquiotibiales mientras ganas fuerza.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Ponte de pie con las piernas bien separadas.
- Desplaza el peso hacia un lado, doblando esa rodilla y manteniendo la pierna contraria estirada.
- Apoya las manos en el suelo para equilibrarte y baja las caderas hasta sentir el estiramiento en la cara interna del muslo, girando el pie de la pierna estirada para apoyar el talón y apuntar con los dedos hacia arriba.
Consejos
- Levanta el pecho y mantén la espalda recta.
Ajustes
- Quédate un poco más arriba si el estiramiento es muy intenso.
- Agárrate a una silla o a la pared si necesitas más equilibrio.

Zancada
Duración: 1:00
Baja hacia una zancada con la rodilla apoyada para estirar los flexores de la cadera y alargar la parte frontal de tu cuerpo.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Empieza de rodillas y da un paso hacia adelante, apoyando el pie plano frente a ti.
- Empuja las caderas hacia adelante mientras levantas ambos brazos por encima de la cabeza.
- Eleva el pecho y estírate hacia el techo mientras respiras profundamente.
Consejos
- Mantén la rodilla delantera alineada sobre el tobillo para tener más estabilidad.
- Presiona el empeine del pie trasero contra el suelo para activar esa pierna.
- Mantén el torso erguido para evitar sobrecargar la zona lumbar.
Ajustes
- Apoya las manos en el muslo delantero si levantar los brazos te resulta muy intenso.
- Coloca una toalla o un cojín debajo de la rodilla trasera para estar más cómodo.
- Agárrate a una pared o a una silla si necesitas ayuda con el equilibrio.

Estiramiento de isquiotibiales tumbado
Duración: 1:00
Estira los isquiotibiales desde el suelo para mantener tu cadena posterior flexible sin forzar la espalda.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Túmbate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados.
- Extiende una pierna hacia el techo mientras el otro pie se queda en el suelo.
- Coloca las manos detrás del muslo o el gemelo de la pierna levantada y acércala suavemente hacia el pecho.
Consejos
- Mantén las caderas y la zona lumbar bien apoyadas en el suelo.
- Mantén una ligera flexión en la rodilla levantada para evitar la hiperextensión.
Ajustes
- Pasa una correa o una toalla alrededor del pie si no llegas cómodamente.

Figura de cuatro tumbado
Duración: 1:00
Relájate en la figura de cuatro tumbado para liberar la tensión de los glúteos y aliviar la zona lumbar.
Dificultad: Principiante
Instrucciones
- Túmbate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo.
- Cruza un tobillo sobre el muslo contrario, justo por encima de la rodilla.
- Levanta la pierna de abajo, entrelaza las manos detrás del muslo y tira suavemente de las piernas hacia el pecho.
Consejos
- Relaja la cabeza y los hombros en el suelo.
- Mantén la zona lumbar presionando suavemente contra la esterilla.
Ajustes
- Pasa una correa por detrás del muslo si te cuesta llegar con las manos.
- Deja el pie de abajo apoyado en el suelo para un estiramiento más suave.
Para favorecer tu recuperación tras la carrera
Termina caminando suavemente y respirando hondo para asentar los beneficios de la recuperación. Un buen estiramiento después de correr reduce las agujetas y prepara tu cuerpo para tu próxima salida.
Convierte esta rutina en parte de tus días de tirada larga. El tiempo extra que inviertes en recuperarte compensa con unas piernas más frescas, menos lesiones y un mejor rendimiento a largo plazo.


